Sobre el lenguaje,las ideas,la libertad,lo privado,lo público
20 de Abril, 2008 por fseineldinSegún Ricardo Piglia las posibilidades técnicas que ofrecen Internet y los nuevos medios, posibilitan un un punto de transformación posible. Porque esta nueva situación pone en escena una contradicción que está presente pero que apenas percibimos, que es el hecho de que en el lenguaje no hay propiedad privada. Es la sociedad la que luego define la propiedad, y define también la literatura, que es un uso privado del lenguaje. La escritura está ligada a esa cuestión desde su origen. Son las relaciones de propiedad las que están ahora en cuestión y parece entrar en una nueva etapa.
Según Manuel Castells, el software es el lenguaje de la era de la información y la capacidad de producir, adaptar y distribuir software condiciona la capacidad de cualquier comunidad para interactuar con el mundo de computadoras y redes que constituyen la estructura de nuestra sociedad; entonces el control privativo (no libre) del software es equivalente a la apropiación privada del alfabeto.
Según Germán Scalzo, parece ser que lo relativo a la información, como el saber y el conocimiento, puede considerarse lo que se llama un bien público, ya que no es causa de rivalidad (una vez producido, no escasea y todo el mundo puede beneficiarse de él) y no es exclusivo (porque es imposible impedir que la gente acceda a ese bien, resulta más caro privar a otros de su consumo que ofrecerles esa posibilidad gratuitamente). Además, este atributo de “no exclusión” se complementa con otra característica básica: que las ideas no se consumen ni se gastan. Un programa de software, por ejemplo, se puede comprar una sola vez para todos, y, a mayor divulgación, mayor será nuestra capacidad de generar más y más conocimiento. Este carácter de no exclusividad, que parte de la premisa de que las ideas no se consumen ni se degradan con el uso, hace que éstas no puedan ser encerradas bajo el título de propiedad privada. Ver Propiedad Intelectual ¿ Right or Left?

Acoto la idea simple que utilizo siempre para explicar las ideas principales de software libre y cultura libre principalmente:
‘Si yo tengo una manzana y vos otra, y las intercambiamos; entonces ambos tenemos una manzana.
Pero si yo tengo una idea y vos otra, y las intercambiamos; entonces ambos tenemos dos ideas (o incluso más)’.
Apropiarse de las ideas va en contra de cualquier evolución sana y humana que uno pueda imaginar.
Compartirlas, es el acto más natural que podemos tener…
Personalmente, aunque acuerdo fuertemente con la filosofía del software libre, creo que hay ámbitos culturales en donde trabajar de forma libre y colaborativa es mucho más fuerte incluso que en el software.
Difundir cultura a través de letras, música de forma libre es grandioso. Algunos pioneros se animaron y otros locos los vamos siguiendo, intentando compartir de forma libre nuestras humildes (pero potentes) ideas.
Seba
20 de Abril, 2008
El hombre es el único ser que pivotea entre dos mundos: el de la naturaleza causal y el de la libertad y los valores. El mundo natural es más “fuerte”, es nuestra parte animal. El mundo de la libertad es más “alto”, es lo que nos humaniza. El ser se manifiesta en el plano del tener. Se puede tener bienes materiales, pero también salud, placer (es otro tipo de tener del cuerpo), conocimientos, hábitos, vicios, virtudes, amor, etc. Seremos aquello que elijamos tener. Sin embargo, el tener se perfecciona con el dar.
Coincido con Seba en que la evolución humana implica compartir (que prime el dar sobre el tener), sin embargo, creo que el compartir no es un acto natural sino libre, y por ello mismo superior. La tendencia natural (más fuerte) es a apropiarse, a querer tener más bienes, aunque va disminuyendo la fuerza a medida que se aspira a bienes superiores. Sucede con los bienes más altos que no se pueden alcanzar plenamente sin dar (pensemos en el amor). La libertad es la que nos permite sublimar esa tendencia natural en pos de una elección más humana, es decir, de buscar bienes cada vez más altos, para nosotros y para los demás.
Germán
21 de Abril, 2008