El lugar al que se vuelve
24 de Julio, 2007 por GermánSe atribuye a Chesterton, el famoso escritor inglés, la siguiente anécdota: un día le pide a su mayordomo el paraguas y el sobretodo para salir. Cuando éste le pregunta a donde iba, Chesterton le responde: “a Londres”. Asombrado el mayordomo le contesta: “pero señor, si estamos en Londres”. A lo que Chesterton replica, “ya lo sé, me voy para volver”.
Volver a un lugar no es un hecho indiferente, supone un sentimiento positivo hacia ese lugar, manifestado en el deseo de hacerlo. Hay lugares que queremos dejar atrás y el lugar al que se vuelve por excelencia es la familia. Muchos hablan de la empresa como “una gran familia”. Esto no es ni puede ser así. La empresa no es una familia, pero existen muchas notas características de las personas (que en la intimidad de la familia se manifiestan con mayor facilidad) que pueden surgir en cualquier grupo humano, y son esas notas las que nos permiten alcanzar metas altas sin perdernos a nosotros mismos.
Creo que podemos hacer de Openware algo grande, si lo deseamos. Por eso vuelvo, para continuar con un entusiasmo renovado el proyecto humanista al que me sumé un par de años atrás; con la certeza de la calidad de personas que hay en esta empresa y la esperanza de que, si nos esforzamos y damos lo mejor de nosotros, podemos hacer que nuestro trabajo valga la pena. Mi objetivo principal es potenciar el capital moral, para que, descubriendo el sentido de lo que hacemos, nos descubramos a nosotros mismos y podamos sonreir en el trabajo. Ese será nuestro principal indicador.
Ayudémonos a nosotros mismos a hacer de la “comunidad Openware”, algo diferente. Por más sonrisas… siempre.

Sabemos que esto no es una familia, pero te estábamos esperando.
Tenemos que desarrollar mucho capital social!
Welcome back home!.
Federico Seineldin
6 de Agosto, 2007